La fecha fue establecida en 1938, por el Primer Congreso Nacional de Periodistas. Se eligió este día para recordar la fundación de “La Gazeta de Buenos Ayres”, el primer periódico de la etapa independentista, creado por Mariano Moreno el 7 de junio de 1810. En 1823, llegó la palabra periodista, que nombraba todo el escalafón de un periódico: al que escribía, al que lo componía y a quien lo dirigía.
Es periodista aquel que realiza la práctica del periodismo, mientras que un comunicador puede realizar perfectamente su tarea sin hacer periodismo. El concepto de comunicador, sobre todo en los ámbitos académicos, alcanza también a quien investiga, analiza y produce teorías acerca del campo específico. Ese campo, por supuesto, involucra al periodismo, pero también a otras actividades.
Desafíos actuales
Polarización y militancia: La línea entre informar y tomar postura se ha vuelto difusa. Gran parte del consumo de noticias está segmentado ideológicamente, lo que reduce el espacio para la pluralidad de voces y fomenta el sesgo de confirmación en las audiencias.
Impacto de la era digital: La necesidad de generar clics ha llevado a una priorización del sensacionalismo, la velocidad y el clickbait por sobre el rigor y la investigación profunda. A esto se suma el avance de figuras del entorno digital que compiten con el periodista tradicional.
Precarización económica: Los medios de comunicación enfrentan constantes dificultades financieras que limitan los recursos destinados a la investigación. Esto genera una mayor dependencia de pautas publicitarias (estatales o privadas) y compromete la independencia editorial.
Tensión institucional: La relación histórica entre la prensa y el poder político sigue siendo tensa y compleja, con climas de confrontación directa que impactan en el libre ejercicio del oficio. Además, actualmente existen polémicas entre colegas para generar repercusión.
¿Cómo ser?
Ser un excelente periodista exige un compromiso inquebrantable con la verdad, contrastar rigurosamente los datos y cultivar una profunda curiosidad. Un buen profesional desarrolla un olfato crítico para detectar noticias, protege sus fuentes y domina múltiples formatos, combinando ética, empatía y agilidad para conectar con los lectores y la audiencia. Las noticias no deben estar al servicio del periodismo para su lucimiento y el periodismo no tiene que convertirse en el siervo de las noticias sólo porque son interesantes. Ambas manifestaciones deben estar al servicio de la transformación social.
En este contexto, el público exige mayores niveles de transparencia y ética. Existen esfuerzos constantes desde distintos ámbitos académicos y profesionales, para promover un ejercicio ético que fortalezca la democracia y recupere la confianza ciudadana. ¿Estás de acuerdo?
