Que no se confunda el entusiasmo con la obsesión

«He visto a pequeños emprendedores que, aun cuando sus herramientas para cubrir las demandas de algunos de sus objetivos eran limitadas, se aferraban tanto a perseguirlas (porque eso ordena el “manual del emprendedor” que consumen) que convertían esa mirada entusiasta en una peligrosa obsesión».

La fortuna favorece a los valientes: Vivir del arte escénico en el exterior

«¿Qué buscan? Un horizonte distinto, más oportunidades laborales, experiencia internacional. ¿Qué encuentran? Una vivencia constructora, como lo puede ser con cualquier tipo de carrera, pero con el agregado de que, en las artes escénicas, entran en juego otras cosas: la diversidad de los ‘looks’, la forma de presentarse, el acento al hablar. Y en muchos casos encuentran también, gracias a su esfuerzo y perseverancia, un lugar para quedarse y hacer arte».

Aprender del viaje es más productivo que conseguir la meta

«Cuando iniciamos el viaje, el viaje hacia ese objetivo o meta, debemos estar conscientes de que no tenemos fecha de llegada […]; el viaje es el proceso, y cada proceso está repleto de aprendizajes diversos, ricos, pobres, incompletos, emocionantes, aburridos, pero, sin duda, que aportan conocimiento y nos ayudan a almacenar lo necesario para afrontar lo que venga en cada frontera que nos toque transitar».

La miel las convirtió en Reinas de corazones

El proyecto “Reinas de Corazones”, similar a una cadena de favores, comenzó en Pehuajó, provincia de Buenos Aires. Las emprendedoras Marina Muscolo, Pilar Olloquiegui y Haydé Sosa entregan a las mujeres rurales cuatro colmenas y un equipo para trabajar.

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