Por Valentina Lira | Argentina

El pueblo argentino parece haber reaccionado, la venda en los ojos se ha caído. El enojo, la bronca y la impotencia salen desde el profundo de las gargantas de los argentinos, ahora más que nunca.

El 21 de Agosto no fue un día más. No, claro que no. La gente, el pueblo, ha salido a las calles para pedir el desafuero de la ex presidenta, Cristina Kirchner, y la ley de extinción de dominio.  En la marcha de anoche no hubo banderas políticas, no hubo pagos de por medio, no hubo amenazas, no hubo favores que devolver, no hubo clientelismo político.

Solo se vieron banderas argentinas y se escucharon miles de voces con pedidos abundaron. Las gargantas quedaron secas, la difonia apareció en varias voces. La ira, el enojo, el hartazgo abundaron en los cuerpos argentinos.

Es de público conocimiento el sistema de coimas que llevaba adelante  los ex presidentes Cristina y Néstor Kirchner. El total haciende a 36 mil millones de dólares, algo como 3 millones de dólares.  Eso recaudaban cada día. Cada día le robaban al pueblo, incluso a sus seguidores, esa cantidad de dinero. Si devolvieran los 36 mil millones, saldaríamos la deuda total que hoy tiene el país.

Pero para hacerlo había que crear una imagen, un “sueño”. Se montó un discurso, una ideología, un movimiento para robarle a los “45 millones de argentinos”. La presidenta de los “45 millones de argentinos” le robó a cada uno de ellos. Hoy pagamos los platos rotos, hoy pagamos las consecuencias porque el país se encuentra en una crisis económica.

Hace una semana se intentó tratar, en el congreso, el pedido de allanamiento pero no prosperó ya que no hubo quórum. A los senadores no les importó, solo se cuidan entre ellos y sus intereses. Quienes no fueron a la sesión son cómplices. Pero ¿saben qué? todos fuimos testigos de aquel nefasto día, y lo vamos a recordar en las próximas elecciones. El PJ tuvo la oportunidad de despegarse y de actuar correctamente pero no lo hizo.

Creo que estamos ante un nuevo comienzo. Un nuevo comienzo para la sociedad y el pueblo, un comienzo que espero que traiga claridad, honestidad y crecimiento. No podemos, ni debemos permitirnos que pase algo así otra vez. Para eso necesitamos que se vote la ley de extinción de dominio para tener un tipo de “seguro”, para que se devuelva lo que se robe.

Un nuevo comienzo se está gestando, está naciendo. Un crecimiento que nos hará madurar,  en todos los sentidos, porque algo bueno tiene que salir de esto ¿no?

Fotografía cortesía de Perfil.com

Déjanos tu comentario

Suscríbete a nuestro Boletín.

Recibirás más artículos como este.