Por: Laura Acevedo Castillo

 “Nuestras creencias establecen los límites de lo que podemos alcanzar”
(Rob Williams)

 

Robert Dilts autor, experto e impulsor de la Programación Neurolingüística PNL ) señala que: “Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta…Pueden moldear, influir e incluso determinar nuestro grado de inteligencia, nuestra salud, nuestra creatividad, la manera en que nos relacionamos e incluso nuestro grado de felicidad y de éxito personal.”

Debido a su gran importancia es preciso saber identificar, desmontar, programar o desprogramar ciertas creencias, no sólo para liberarnos de aquellos condicionamientos paralizantes, sino además y muy especialmente para poder alinearnos en estados de bienestar integral y superación personal.

Condicionados desde la infancia

Desde que estamos pequeños, incluso desde el vientre materno se van instaurando una serie de mensajes que somos incapaces de elegir y que van orientando nuestros comportamientos, conductas y formas de relacionarnos consigo mismos y con los demás.

Nuestros padres, familiares, maestros, cultura, religión fueron determinando un sinfín de conclusiones y parámetros que de alguna manera condicionaron nuestra forma de ver el mundo. Es así que, si nuestra infancia estuvo matizada por mensajes reiterativos de maltrato físico o emocional, descalificaciones, autoritarismo, desaprobación o humillación, seguramente hay heridas significativas que ameritan ser sanadas para poder afrontar tu madurez o estado adulto con mayor valentía y seguridad.

 

¿Cómo cambiar las limitantes para instaurar nuevas creencias que conecten con nuestro potencial?

  • El primer paso para todo cambio, comienza con poder identificar lo que deseamos cambiar, es decir, es necesario reconocer aquellas creencias que realmente limitan nuestra vida en cualquiera de nuestras áreas o dimensiones: autoestima, relaciones de pareja, dinero o finanzas, éxito, salud, entre otros.

 

  • Pregunta a tu lado inconsciente, éste se sintoniza cuando estamos relajados, así que en el momento que vayas a indagar profundamente sobre ti, te sugiero puedas aquietarte, estar en silencio y tomar unas respiraciones profundas para poder encontrar respuestas que surjan más allá de tu ego. Algunas preguntas de gran valor serían: Frente a esta situación, ¿qué necesito observar o aprender?, ¿Se me está repitiendo esta situación?, ¿Qué me trae esta persona o circunstancia? ¿Para qué estoy experimentando esto? ¿Qué estoy dispuesto a mejorar para cambiar?

 

  • Observa lo que dices, cómo te expresas, ya sea de ti mismo, de la situación laboral, del país, del dinero, de la familia. Especialmente es importante mirar las generalizaciones, ejemplo: Todos los hombres o mujeres son.. Todos los ricos.., cada vez que. También a las aseveraciones acerca de quién eres, ejemplo: Soy flojo, Soy desordenado, Soy estricto, Soy autosuficiente, Soy inestable, Soy inútil. Recuerda que todas ellas definen lo que tú crees que eres, de acuerdo a condicionamiento o apreciaciones que compraste, pero en realidad no forman parte de tu identidad, es decir no naciste con ellas.

 

Las creencias no son verdades absolutas, simplemente son juicios, pensamientos o sentimientos adquiridos a los cuales le dimos un grado de veracidad y que inteligentemente se pueden aprender a modelar o transformar en beneficio propio.

 

Aplica Técnicas de PNL para cambiar creencias:

Escoge una creencia limitadora y responde:

  1. ¿Cuál es la intención positiva de esa creencia? (todo comportamiento encierra una intención positiva)
  2. ¿Cuál es la creencia opuesta positiva que quieres incorporar?
  3. ¿Cómo puede mejorar mi vida si integro esta nueva creencia?
  4. ¿Qué es lo mejor que te puede pasar si continúas con la vieja creencia?

 

Cuestiona la fuente de tu creencia o la autoridad respondiendo a lo siguiente:

¿De dónde surgió esta creencia?

¿De quién lo escuchaste? ¿Qué autoridad tiene esta persona?

¿Es cierto porque esa persona lo diga?

¿Qué pasaría si lo dudaras?

 

Consolida la nueva creencia. Para ello es preciso comprometerse con:

  • Repetir afirmaciones para reprogramar el cerebro
  • Asumir los nuevos comportamientos y conductas
  • Establecer nuevos patrones lenguaje o expresión verbal asociados a la misma.

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