Fomentar la autoestima en el hogar: Base para la salud emocional de los niños

La familia es y seguirá siendo el lugar privilegiado para sembrar las bases de una verdadera confianza, autonomía y poder personal. Dependiendo de la forma como fuimos tratados y educados desde la infancia, va a influir en gran medida en la autoestima

Ellos perciben la aceptación o el rechazo

El niño recibe toda la información pre verbal que emiten sus padres, especialmente en el vínculo con la madre. Todos los juicios, expectativas, sensaciones o emociones de los padres, bien sea de amor, desaprobación o rechazo van a ser como un embudo para el niño y, por ende, se reflejará en sus actitudes durante su crecimiento.

Un buen modelaje

Si los padres están bien, ellos también lo estarán, de manera que la autoestima comienza por el propio bienestar de los padres. Su amor particular, autocuidado y valoración personal servirán de modelo a la hora de fomentar verdaderos principios como cimientos de la fe, confianza y seguridad propia.

Reforzar de manera positiva

Elogiar las buenas conductas, hábitos y comportamientos, así como dar espacio amoroso para que el niño exprese cualquiera de las emociones sin reprimirles o castigarles generan la confianza y libertad plena de saberse y sentirse amado tal y como es.

Cinco claves para el fomento de la autoestima

1.- Disponte a estar totalmente presentes para ellos:

Muchas veces los padres están en casa compartiendo con los chicos, pero su mente y emociones se encuentran totalmente separados o ausentes. Los niños captan este doble mensaje con gran facilidad, causándoles cierta inseguridad y desconfianza. Entrégales tu tiempo y atención 100%, planteate el hábito de desconectarte del mundo cuando estés con tus hijos y asume su atención absoluta con amor y respeto.

2.-Evita las etiquetas y comparaciones

Compararlos con sus hermanos, sus amiguitos o los hijos de la vecina, no es para nada sano. Es importante reconocer como adultos que no existe nadie mejor o peor, sino simplemente diferente, es desde esta conciencia que se puede establecer también una mejor formación con los niños.

3.- Fija normas y límites claros y se consistente con ellos.

La excesiva permisión o autoritarismo son extremos que hay que evitar. El primero puede crear niños tiranos, y el segundo sumisión, minusvalía e inseguridad. Cuando se fijan las normas hay que cumplirlas a cabalidad, porque de lo contrario, el niño aprenderá a burlarse de ellas y no respetar patrones establecidos, no solo dentro del hogar sino también en cualquier otro ámbito.

4.- Fomenta la participación y responsabilidad

Si bien estar cercanos y atentos es primordial para generar confianza en los niños, la extrema sobreprotección puede convertirse en un gran obstáculo para su sana autonomía y desarrollo. Deja que el niño explore, descubra y construya por sí mismo todo lo que le rodea, es importante darle opciones para que muchas veces decida y saque sus propias conclusiones, esto les ayuda a creer en sí mismos y avanzar en su manera de relacionarse con el mundo.

5.- Corrige amorosamente

Cada paso, atrevimiento o acción que el niño avance ha de ser valorado como parte de sus esfuerzos, esto es más importante que los resultados que obtenga. En ese sentido, a la hora de corregir, un lenguaje positivo, el reconocimiento de su potencial. Puedes corregir siempre de manera amorosa, elogiando sus fortalezas y fomentándoles a fortalecer sus debilidades.

Recordemos que ser padres implica un sentido de compromiso y responsabilidad como formadores para la vida y su desarrollo en sociedad. Todo acto amoroso para lograr este cometido traerá como recompensa seres integrales, coherentes y fomentándoles a fortalecer sus debilidades.

Recordemos que ser padres implica un sentido de compromiso y responsabilidad como formadores para la vida y su desarrollo en sociedad. Todo acto amoroso para lograr este cometido traerá como recompensa seres integrales, coherentes y felices.

 

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