Bromance*: mi primer amor pudo haber sido mi primer mejor amigo

«Aquello que sentí no tenía nombre, era solo una impresión causada por alguien distinto que había entrado en mi vida escolar. Era una cara nueva, una voz diferente, un nombre que no había escuchado desde que comencé la secundaria. Quiero pensar que no fui el único al que le pasó esto. Ciertamente no lo fui, ya que ese chico, sin pedirlo, y en tiempo ‘record’, se convirtió en el más popular del colegio».