El lenguaje de las flores hace referencia al simbolismo y significado de lo que cada flor representa, dependiendo de la cultura y ubicación geogràfica. Las flores tienen un lenguaje propio (llamado en ocasiones floriografía). Sabemos que, dependiendo del momento, el propósito del regalo o los sentimientos que albergamos hacia el destinatario del presente, un tipo de flor u otra es, más o menos, adecuada para cada ocasión.

Tienen un lenguaje olvidado por las personas. Hoy sólo podemos especular con los significados de dicha comunicación. No somos capaces de entender la complejidad de aquel hermoso sistema.

El lenguaje de las flores fue un medio de comunicación en la época victoriana, en donde variadas flores y arreglos florales se usaban para enviar mensajes codificados, sirviendo a sujetos para expresar sentimientos que de otro modo nunca se podrían hablar. El rey Carlos II de Inglaterra trajo dicho arte recopilando fuentes desde Suecia a Persia, en el siglo XVII.

Los significados de tal lenguaje se han olvidado actualmente, pero rosas rojas aún implican apasionamiento, amor romántico; rosas rosadas una afectación menor; rosas blancas sugieren virtud y castidad; rosas amarillas es amistad o devoción. Mientras ya no existe la exacta traducción de los sentimientos victorianos, las flores aún transmiten y llevan significados. Mandarle flores al ser que amas es la parte más sencilla de este juego. En este caso la interpretación es sencilla. Las intenciones, claras.

De tal forma, un mismo tipo de arreglo floral podría significar muchas cosas en el lenguaje de las flores dependiendo de las intenciones de los actores. Por ejemplo, un ramo de rosas amarillo enviado entre dos adolescentes podría significar amistad; el mismo ramo de rosas, del mismo color, pero enviado por una mujer a su amado, podría significar celos, e incluso una insinuación de infidelidad.

Del mismo modo, el tratamiento que el destinatario dé al arreglo en cuestión tendría mucho significado. No sería lo mismo devolverlo, exhibirlo o rechazarlo.

Diccionario de colores

Mientras que muchas flores son valoradas por su belleza, hay características generales que las separan del resto del reino vegetal. Las flores proporcionan belleza natural en el jardín, invernadero o en interiores. Las flores son una hermosa adición a cualquier entorno y hay muchos colores para elegir.

  • El color rojo es símbolo de atención, levanta el ánimo y por lo mismo se considera un color apasionado. Es el más excitante de los colores y puede significar pasión, emoción, acción, agresividad y peligro.
  • El amarillo, por su parte, es un color brillante, alegre y que estimula la memoria. Es el color del verano y del sol, es el color de la luz y puede significar egoísmo, celos, envidia, odio, adolescencia, risa y placer.
  • El azul es un color fresco y relajante. Es el color del cielo y del mar. Puede expresar confianza, reserva, armonía, afecto, amistad, fidelidad y amor.
  • El rosa es el color femenino por excelencia, calma los nervios. Significa: ingenuidad, bondad, ternura, buen sentimiento y ausencia de todo mal.
  • El púrpura o violeta es un color dramático, ostentoso e inusual. Puede significar calma, autocontrol, dignidad, aristocracia pero también violencia, agresión premeditada o engaño.
  • El blanco, símbolo de la pureza, se asocia con la limpieza y también con tiempos futuros. Es la luz que se difunde. Expresa la idea de inocencia, paz, infancia, divinidad, estabilidad absoluta, calma y armonía. Sin embargo, para los pueblos de Oriente, ese color significa la muerte.
  • El negro es lo opuesto a la luz, es la separación, la tristeza. Puede determinar todo lo que está escondido y velado: muerte, asesinato, noche. También tiene sensaciones positivas como: seriedad o nobleza.

 

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