Image and video hosting by TinyPic

Por Marisol Oriente | Argentina

El tan conocido “instinto paterno/materno” ¿existe realmente?

En el caso que existiera, toda reacción ante un hijo o hija sería determinada de antemano. Tod@s l@s sujetos del mundo no tendrían dudas, temores, ni equivocaciones ante la llegada un o una niñ@ ni tampoco frente a la demanda de los posteriores cuidados que él o la bebé requieren.

Pero ¿esto sucede realmente? Las experiencias de miles de padres frente al llanto por momentos indescifrable de sus hij@s demuestran que no. Cuando dos sujetos deciden tener un/a hij@, deciden adentrarse juntos en una aventura que les es sumamente particular. No hay dos padres o madres iguales, aun cuando tengan más de un hij@; con cada nacimiento se vivencia una nueva aventura que comienza desde la gestación.

La espera del nacimiento, no remite a la pasividad de estar a la expectativa de lo vendrá, sino que mientras se espera se va al encuentro de ese nuev@ sujeto que llega para sumarse al entramado familiar. Y en ese ir al encuentro, se entretejen experiencias irrepetibles, marcadas por las emociones y los deseos que surgen en la pareja. Porque decidir tener uno una hij@, es comenzar a hacerse padres.

El salto generacional que implica ser padre o madre, da cuenta de la necesidad de asumir la función y animarse a organizar una trama compartida en donde ambas historias familiares, personales, sociales… puedan coincidir en una nueva, con identidad propia. No hay nada en la esencia de cada sujeto que l@ determine a ser o no ser, en definitiva no existe el instinto materno/paterno. Lo que sí existe en su lugar es el deseo o no, de ser padre/madre. Sin deseo no hay paternidad o maternidad posible.

Es necesario hacerse padre/madre, y ello requiere de una elección y un trabajo de construcción simbólica. ¿Por qué simbólica? Porque será necesario revisar la propia historia, el lugar de hij@ que cada un@ ha ocupado en sus familias de origen, los proyectos personales, los de la pareja y los ideales volcados sobre el hij@ que está por nacer. Todo ello requiere de entrega, valentía y tiempo.

Instinto paterno/materno… ¡no! Deseo de serlo… ¡sí!

¡Adelante con esta aventura que dura toda una vida!

Image and video hosting by TinyPic

Image and video hosting by TinyPic

Image and video hosting by TinyPic

 

Déjanos tu comentario

Suscríbete a nuestro Boletín.

Recibirás más artículos como este.